Zucchine a scapece, o Calabacines en escabeche - una forma diferente de servir el calabacín

Actualizado: 16 de ago de 2020

El escabechado es una técnica muy conocida en todo el mundo. Se trata de más o menos la misma técnica que consiste en freír el producto antes de macerarlo durante unos días en una solución de vinagre.

Esta técnica se emplea con verduras y pescados, sobre todo los azules: sardinas, boquerones, caballas, anchoas, chicharros, atún, bonito, etc.


Los Calabacines en escabeche es un plato de origen italiano, dónde esta verdura se aprecia mucho y hay una infinidad de formas de servirlo.


¿Cómo preparar los calabacines para el escabeche?


Los calabacines se lavan y se les quita la punta. Se corta en tiras longitudinales del mismo grosor. Esta operación se realiza mejor con una mandolina. Si no se tiene una, se realiza un pequeño corte en el centro del calabacín para que al posarse sobre este corte, el calabacín se mantenga estable, no se mueva. Con un cuchillo grande y bien afilado se realizan cortes longitudinales, intentando que sean del mismo grosor. Si las lonchas no son perfectas, no pasa nada.



Una vez cortadas las tiras, estas se espolvorean con sal gorda y se deja reposar al menos una hora. Se inclina el plato y se deja escurrir el agua que se ha formado sobre la superficie de los calabacines. Se escurren y se secan con papel de cocina.



Se fríen en aceite hasta dorar y se escurre el aceite sobrante en un papel absorbente.



¿Cómo preparar el escabeche?


En un buen aceite doramos los ajos laminados. La cantidad de aceite está supeditada al recipiente en el cual vamos a guardar los calabacines. El escabeche debe cubrirlos para que se maceren bien. Añadimos las guindillas. La cantidad de estas depende de lo picante que nos gustan las cosas. Echamos el vinagre y cocemos la preparación unos 5 minutos. De esta forma, el vinagre se vuelve más suave.


En este punto debemos probar.

Añadimos sal, pimienta y si es muy ácido añadimos un poco de azúcar para equilibrar el sabor.


Disponemos los calabacines fritos en el recipiente. Escoger uno de cristal y con tapa.

Vertemos por encima el escabeche caliente.

Dejamos sin tapar hasta enfriar completamente. Tapamos y guardamos en la nevera. Marcamos con rotulador la fecha (el tiempo pasa volando). Degustamos pasadas 24 horas.



Puedes ver la receta aquí.


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